Hemos desarrollado diferentes procesos e inversiones, con el fin de reducir posibles impactos ambientales durante todo el ciclo del agua.
Aguas tratadas
Nos comprometemos con la gestión integral del agua, incluyendo el tratamiento de aguas servidas y su retorno al medioambiente en condiciones óptimas.
A lo largo del país, operamos 53 plantas de Tratamiento de Aguas Servidas con tecnología de punta, que nos permite:
- Depurar las aguas residuales en forma eficiente.
- Eliminar contaminantes y patógenos.
- Devolver el agua a la naturaleza en un estado seguro y compatible con el ecosistema.
Reutilización
Nos comprometemos con la gestión integral del agua, incluyendo el tratamiento de aguas servidas y su retorno al medioambiente en condiciones óptimas.
Biosólidos
Convertimos los “lodos” de las plantas de Tratamiento de Aguas Servidas en biosólidos, un producto valioso para la agricultura.
Nuestras 50 plantas de Tratamiento de Aguas Servidas a lo largo del país procesan estos biosólidos, ricos en materia orgánica y nutrientes, para su reutilización en predios agrícolas.
Su aplicación en los suelos aporta múltiples beneficios:
- Fertiliza los cultivos, proporcionando nutrientes esenciales para su crecimiento.
- Mejora la retención de humedad, permitiendo un uso más eficiente del agua.
- Optimiza la estructura del suelo, mejorando su aireación y drenaje.
- De esta forma, los biosólidos se convierten en una herramienta fundamental para la recuperación de tierras degradadas y la promoción de una agricultura sostenible.
Este proceso ejemplifica nuestro compromiso con la economía circular, transformando un residuo en un recurso valioso para el desarrollo de otro sector. Impulsamos la reutilización de los biosólidos como una forma concreta de contribuir al cuidado del medioambiente y a la construcción de un futuro más próspero para las comunidades.